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Hno. Esteban Vesely, S.T. |
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De nuestra
radio: www.radiosiervosmisioneros.net me han enviado una
serie de preguntas para contestar y compartir el caminar del
Señor en mi vida, con cada uno de ustedes jóvenes que están
en búsqueda de su vocación. Con mucha alegría les comparto
enseguida un poco de mi vida.
Yo soy el Hermano Esteban Vesely, S.T. Nací en los Estados
de Norteamérica. A los 17 años de edad, estudiando mi
bachillerato con los hermanos De La Salle, descubrí que Dios
me llamaba a ser religioso. Sin embargo, a pesar de que
había sido educado con los hermanos lasallistas no me sentía
llamado al carisma de la educación. Alcanzaba a ver que Dios
me llamaba a la vida misionera y poco a poco veía que me
sentía atraído a la vida religiosa. Algo si tenía muy claro,
la vida diocesana no era mi opción de vida.
A pesar de todas las cosas que tenía claras, para un joven
aun en la adolescencia, era muy sencillo ver que tenía
varías preguntas que contestar de esa posibilidad de ser
religioso. Pero, sabía a mi corta edad, que quería vivir en
comunidad con otros Hermanos (sacerdotes y religiosos)
teniendo todo en común. Curiosamente, me doy cuenta hoy, que
no podría vivir yo sólo en la misión, que sólo teniéndolo
todo en común era mi salvación. Yo solo no podría hacer
mucho. Además, viviendo en comunidad también aprendo y me
educo.
Un buen día me decidí a entrar a la congregación. Entré en
agosto de 1970. En 1975 hice mis votos perpetuos en la
Parroquia de san Blas, Coamo, Puerto Rico. En aquel entonces
el P. Cristóbal Reilly, S.T. era Consejero
General, y él recibió mis votos finales.
Yo estaba asignado a la misión de Coamo y el P. Cristóbal
era párroco de ese lugar. |
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Es probable que
ya lo saben, pero les puedo decir, que me apasionan varías
cosas de los Siervos Misioneros de la Santísima Trinidad. Lo
primero, es que somos parte de una familia misionera. Es
decir, en nuestra familia están los laicos, las hermanas
(religiosas) y nosotros los religiosos (hermanos y
sacerdotes). Todos juntos somos la Familia del Cenáculo
Misionero. Por ello somos llamados a compartir nuestras
vidas y a trabajar en equipo. Lo segundo, con todo esto, un
rasgo muy particular de mi comunidad, que me apasiona, es su
gran amor y servicio a los pobres y abandonados. Siempre
estaremos en los lugares más necesitados. Estos somos
nosotros.
En mi servicio a la misión, al reino de Dios, he estado
acompañando en parroquias. En grupos de jóvenes. En
proyectos comunitarios, donde se acompaña al pueblo de Dios
en la formación de un tipo de cooperativas. Ahora, en la
actualidad, estoy en la administración del Gobierno General
de los Siervos Misioneros. Soy Consejero General y además
soy el Secretario General. Hace cuatro años fui elegido para
servir a mis hermanos en el Gobierno General. El año pasado
fui elegido una vez más por cuatro años en este servicio de
autoridad.
Ya pueden adivinar, Puerto Rico es parte de mi vida
religiosa. Ahí estuve por cerca de 25 años sirviendo en la
misión. Muchos años. Los suficientes para sentir un profundo
dolor cuando tienes que salir ir a otro lado a servir. Mis
superiores me pidieron regresar a los Estados Unidos, desde
hace aproximadamente 10 años, a servir en la administración
de la congregación. Desde entonces, he sido secretario
general. Pues al ser bilingüe, de los idiomas ingles y
español, y teniendo muchas vocaciones en México,
Centroamérica y Sudamérica se necesitaba de alguien que
supiese los dos idiomas. |
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Después de pasar
casi 25 años de misión en Puerto Rico, mis superiores me
llamaron al Generalato para ser el Secretario General. Ya
teníamos muchas vocaciones de México, Centro y Suramérica y
necesitaban a alguien bilingüe en las oficinas.
Joven te animo a conocernos. Si sientes que Dios te llama a
la vida misionera y a ser religioso, regálate la oportunidad
de acercarte a nosotros. Nuestros directores de vocaciones
en México, Estados Unidos, Costa Rica y Colombia pueden
acompañarte en tu discernimiento vocacional.
Muchas gracias. |
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