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RESPUESTAS DE LA EUCARISTÍA
Saludo
• Sacerdote: La gracia de nuestro Señor
Jesucristo, el amor del Padre y la comunión del Espíritu
Santo estén siempre con vosotros.
• Respuesta: Y con tu espíritu.
Acto penitencial
Yo confieso ante Dios Todopoderoso y ante
vosotros hermanos que he pecado mucho de pensamiento,
palabra, obra y omisión. Por mi culpa, por mi culpa, por
mi gran culpa. Por eso ruego a Santa María siempre Virgen,
a los ángeles, a los santos y a vosotros hermanos que
intercedáis por mí ante Dios nuestro Señor.
Gloria
Gloria a Dios en el cielo y en la tierra
paz a los hombres que ama el Señor. Por tu inmensa gloria
te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos,
te damos gracias, Señor Dios rey celestial, Dios Padre
Todopoderoso, Señor Hijo único Jesucristo. Señor Dios,
cordero de Dios, Hijo del Padre. Tú que quitas el pecado
del mundo, ten piedad de nosotros. Tú que quitas el pecado
del mundo, atiende nuestras súplicas. Tú que estás sentado
a la derecha del Padre ten piedad de nosotros. Porque sólo
tú eres Santo. Sólo tú, Señor. Sólo tú Altísimo
Jesucristo, con el Espíritu Santo en la gloria de Dios
Padre. AMÉN.
Primera y
segunda lectura
• Sacerdote: Palabra de Dios
• Respuesta: Te alabamos, Señor.
Evangelio
• Sacerdote: El Señor esté con vosotros
• Respuesta: Y con tu espíritu
• Sacerdote : Lectura del santo evangelio según San Juan,
Marcos, Mateo o Lucas.
• Respuesta : Gloria a ti, Señor.
(Se lee el evangelio y al final el
sacerdote dice...)
• Sacerdote: Palabra del Señor
• Respuesta: Gloria a ti, Señor Jesús
Credo apostólico
Creo en Dios, Padre Todopoderoso, creador
del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único
Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra del
Espíritu Santo. Nació de Santa María Virgen. Padeció bajo
el poder de Poncio Pilato. Fue crucificado, muerto y
sepultado. Al tercer día resucitó de entre los muertos,
subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios
Padre Todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a
vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la Santa
Iglesia Católica, la comunión de los santos, el perdón de
los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna.
AMÉN.
Credo
Niceno-Constantinopolitano
Creo en un solo Dios, Padre Todopoderoso,
creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo
invisible. Creo en un solo Señor Jesucristo, Hijo único de
Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos. Dios de
Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero.
Engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre,
por quien todo fue hecho. Que por nosotros los hombres y
por nuestra salvación bajó del cielo; y por obra del
Espíritu Santo se encarnó de María la Virgen, y se hizo
hombre. Y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de
Poncio Pilato. Padeció y fue sepultado, y resucitó al
tercer día según las Escrituras, y subió al cielo y está
sentado a la derecha del Padre. Y de nuevo vendrá con
gloria para juzgar a vivos y muertos, y su reino no tendrá
fin. Creo en el Espíritu Santo, Señor y dado de vida, que
procede del Padre y el Hijo, que con el Padre y el Hijo
recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los
profetas. Creo en la Iglesia que es una, santa, católica y
apostólica. Confieso que hay un solo bautismo para el
perdón de los pecados. Espero la resurrección de los
muertos y la vida del mundo futuro. AMÉN.
Preces
• Sacerdote o un fiel: Roguemos al Señor
• Respuesta: Te rogamos, óyenos.
Ofrendas
• Sacerdote: Bendito seas Señor Dios del
universo por este pan y este vino, fruto de la tierra, de
la vid y del trabajo del hombre que recibimos de tu
generosidad y ahora te presentamos. Ellos serán para
nosotros pan de vida y bebida de salvación.
• Respuesta: Bendito seas por siempre Señor
• Sacerdote: Orad hermanos para que este sacrificio mío y
vuestro sea agradable a Dios Padre Todopoderoso.
• Respuesta: El Señor reciba de tus manos este sacrificio
para alabanza y gloria de su nombre, para nuestro bien y
el de toda su santa Iglesia.
Prefacio
• Sacerdote: El Señor esté con vosotros
• Respuesta: Y con tu espíritu.
• Sacerdote: Levantemos el corazón
• Respuesta: Lo tenemos levantado hacia el Señor
• Sacerdote: Demos gracias al Señor nuestro Dios
• Respuesta: Es justo y necesario
Santo
Santo, Santo, Santo es el Señor, Dios del
universo. Llenos están el cielo y la tierra de tu gloria.
Hosanna en el cielo. Bendito el que viene en nombre del
Señor. Hosanna en el cielo.
Después de la consagración
• Sacerdote: Este es el sacramento de nuestra fe.
• Respuesta: Anunciamos tu muerte, proclamamos tu
resurrección. Ven, Señor Jesús.
Padre nuestro
Padre nuestro que estás en el cielo.
Santificado sea tu nombre. Venga a nosotros tu Reino.
Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos
hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestra ofensas, como
también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos
dejes caer en la tentación, y líbranos del mal.
Después del Padre nuestro
• Sacerdote: Líbranos de todos los males,
Señor y concédenos la paz en nuestros días, para que,
ayudados por tu misericordia, vivamos siempre libres de
pecado y protegidos de toda perturbación mientras
esperamos la gloriosa venida de nuestro Salvador
Jesucristo.
• Respuesta: Tuyo es el reino, tuyo el poder y la gloria
por siempre, Señor.
Paz
• Sacerdote: La paz del Señor esté siempre
con vosotros
• Respuesta: Y con tu espíritu.
Cordero de Dios
Cordero de Dios, que quitas el pecado del
mundo, ten piedad de nosotros.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten
piedad de nosotros.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, danos la
paz.
Antes de
comulgar
• Sacerdote: Este es el cordero de Dios que
quita el pecado del mundo. Dichosos los invitados a la
mesa del Señor.
• Respuesta: Señor, no soy digno de que entres en mi casa,
pero una palabra tuya bastará para sanarme.
ORACIONES DE SIEMPRE
Ave María
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo. Bendita tu eres entre todas las
mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa
María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora
y en la hora de nuestra muerte. AMÉN.
LA SALVE
¡Dios te salve! Reina y Madre de
misericordia. ¡Dios te salve! A ti llamamos los
desterrados, hijos de Eva. A ti suspiramos gimiendo y
llorando en este valle de lágrimas. Ea, pues Señora,
abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos
misericordiosos y después de este destierro muéstranos a
Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh, clementísima! ¡Oh,
piadosa! ¡Oh, dulce Virgen María! Ruega por nosotros Santa
Madre de Dios para que seamos dignos de alcanzar las
promesas de nuestro Señor Jesucristo. AMÉN.
MANDAMIENTOS
Mandamientos de la ley de Dios
1. Amarás a Dios sobre todas las cosas
2. No tomarás el nombre de Dios en vano.
3. Santificarás las fiestas.
4. Honrarás a tu padre ya tu madre.
5. No matarás.
6. No cometerás actos impuros.
7. No robarás.
8. No dirás falsos testimonios ni mentiras.
9. No consentirás pensamientos ni deseos impuros.
10. No codiciarás los bienes ajenos.
Estos diez mandamientos se encierran en
dos: Amarás a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como
a ti mismo.
Mandamientos de
la Iglesia
1. Oír misa todos los domingos y fiestas de
guardar.
2. Confesar los pecados mortales al menos una vez al año,
en peligro de muerte o si se ha de comulgar.
3. Comulgar por Pascua de resurrección.
4. Ayunar y abstenerse de comer carne cuando lo manda la
Santa Madre Iglesia.
5. Ayudar a la Iglesia en sus necesidades.
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